El reto de la Navidad

La Navidad nos brinda la oportunidad de vivir situaciones especiales entre compañeros y otros seres queridos, aunque en tal entrañable momento pueden aparecer contratiempos relacionados con la salud. Durante las fiestas navideñas, los españoles aumentamos de peso y la grasa abdominal puede acabar siendo un problema debido al intenso picoteo y a los dulces propios de esta época.

La sociedad de consumo en la que vivimos nos invita a comer dulces navideños mucho antes del comienzo de las fiestas. Los comercios ofertan estos dulces desde noviembre hasta pasado la fiesta de Reyes, es decir durante algo más de dos meses. Un polvorón de tamaño medio aporta unas 180 Kcal, un trozo de turrón de unos 25 g unas 130 Kcal y una figurita de mazapán unas 120 Kcal. Si sumamos los tres dulces pasaremos de las 500 Kcal de una vez, lo que sin duda afectará a la salud.

Si analizamos el valor nutricional de los alimentos típicos de las comidas navideñas tal como el pavo, las castañas, las legumbres en ensaladas o con marisco, el besugo u otro pescado al horno, los mariscos, los caldos, la piña, etc, podemos afirmar que son poco calóricos. Los citados alimentos no deberían producir una ingesta excesiva de calorías.

El problema de estas fiestas viene por las continuas celebraciones y picoteo. No es lo mismo un aperitivo a base de patatas fritas y queso manchego que uno a base de aceitunas, pepinillos y nueces. Tampoco es lo mismo tomar un poco de pavo al horno con patata asada y lombarda que tomarlo con patatas fritas.

No es igual comer y después dar un gran paseo por la ciudad o pueblo disfrutando de los adornos que quedarse en el sofá tomando dulces navideños. Tampoco es igual salir a cenar con los compañeros de trabajo a un restaurante que ofrezca un menú saludable y luego disfrutar de un poco de baile, que cenar un cochinillo, tomarte un Gin Tonic e irte a dormir.

El entorno saludable que generemos y las decisiones que tomemos será condicionante para los efectos post navideños que vayamos a sufrir.

El aumento de peso y más en concreto de la grasa abdominal tiende a aumentar el riesgo de enfermedades vasculares (cerebro y corazón). No te tomes a la ligera la Navidad y mantén a raya el perímetro abdominal (hasta 102 cm. los hombres y 88 las mujeres). Recuerda que hay una gran diferencia entre ganar un kg o llegar a tres.

Nuestra recomendación es que escojas los alimentos e ingredientes que incorporas a tus recetas navideñas y procures hacerlo con conciencia de alimentación saludable. Si tu opción es que algún establecimiento cocine para ti, elígelo bien. Para tomar la mejor decisión, exige al establecimiento que te aporte suficiente información nutricional sobre los platos.

En las comidas en restaurantes escoge mejor pescado y verduras. Si quieres darte un capricho navideño de postre, hazlo con moderación.
Se puede aspirar a vivir mejor y con más salud pero no lo dejes sólo en aspirar, sino que pasa a la acción y hazlo realidad.

Cuídate esta Navidad

Paula Saiz de Bustamante.
Farmacéutica Especialista en Nutrición.
Para Health&Go

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